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¡Cómo hemos cambiado!

Hoy he asistido al acto sobre educación celebrado en la sede socialista de Ferraz. No enumeraré lo que ha logrado en esta materia el actual gobierno de Jose Luís Rodriguez Zapatero, pues en lineas generales, esto es conocido y evidente para todos. Tampoco voy a presentar aquí una exhaustiva relación de planteamientos y objetivos socialistas para la próxima legislatura.

Voy simplemente a hacer hincapié en una cuestión, de todas las que se han dicho esta mañana, que me ha parecido especialmente importante. Me parece que se trata de algo crucial para entender nuestro presente mediante nuestro pasado. Es decir: de donde venimos, donde estamos y hacia donde vamos como país. Es algo muy interesante, pero sobre lo que apenas reflexionamos.

En la mañana de hoy se comparó el nazismo y su influencia sobre la sociedad de su época, con el tribunal de la santa inquisición española. El nazismo contribuyó a un cambio total de valores en una gran parte de la sociedad no solo alemana si no internacional, fue ciertamente una revolución en lo sociológico y en lo humano, pues bien, el nazismo tan solo desarrolló su ideario reaccionario y totalitario como tal, a lo largo de apenas una década, y sin embargo podemos sentir su huella, más o menos visible en algunos sectores sociales de pensamiento.

Por su parte, la santa inquisición, en España, lo hizo durante más de 300 años. Con este hecho se puede comprender desde que punto partía nuestro país en el siglo XIX, cuando desapareció dicho Tribunal que perseguía, cercenaba y condenaba todo lo nuevo, todo atisbo de librepensamiento en cualquier ámbito de la sociedad. No sería hasta la segunda república, ese breve pero fructífero oasis de libertad y renovación, que el presupuesto estatal dedicado a educación, superara el que iba a parar a los cuarteles y al ministerio de la Guerra. Luego vino el franquismo, nuevo y letal parón para nuestro progreso. Por eso, hasta hace apenas 30 años, España era un país, digámoslo claro: tercermundista. Y esto es porque los elementos reaccionarios de todo tipo (religioso, político o militar) habían impedido que la libertad de conciencia calara de forma efectiva mediante la educación en las mentes de generaciones y generaciones. Por eso, debemos admirar y sentirnos orgullosos del camino que hemos recorrido en tan solo 30 años, pues hemos superado gran parte del sustrato reaccionario y anti-progreso que siempre ha existido en este país. También, debemos sentir orgullo como progresistas, pues han sido principalmente los gobiernos de Gonzalez primero, y de Zapatero después, los que han hecho más y mejor por nuestro sistema educativo. A principios de los 80 el objetivo era lograr la total escolarización, el garantizar que todos los niños y niñas tuvieran una formación adecuada, ahora, nuestro objetivo es mucho más ambicioso: es lograr aumentar la competitividad y la vocación innovadora, creativa e internacional de los jóvenes, por eso digo que ¡cuánto hemos cambiado!. Los cambios en la sociedad, alcanzan a todos los  ámbitos, también y de una forma muy principal, a la educación.

Han cambiado los recursos, los objetivos y también las dificultades, esas dificultades que muestra por ejemplo el informe PISA. Un informe que es interesante en su fondo, pero que no ha de ser exagerado como hacen algunos pues a día de hoy, la gran mayoría de los países desarrollados tienen en su sistema educativo problemas similares en menor o en mayor medida a los nuestros. Me he referido al pasado, debemos estar orgullosos por haber hecho en 30 años, los que otros países han hecho en 60. Orgullosos, pero no satisfechos. Hay mucho por hacer, el gobierno y la sociedad lo saben, por eso el programa electoral con el que concurrirá el partido socialista a las elecciones generales de marzo de 2008 irá cargado de medidas en materia educativa. El PP aún no ha dicho nada respecto a la educación, apenas ha tratado algún tema distinto al terrorismo durante esta legislatura.

Creo sinceramente que estamos en el buen camino, con nuestros problemas y dificultades, para conseguir una sociedad mejor formada, que es también en definitiva: una sociedad más libre, con mayor potencial y en conclusión, con más futuro.

– Esta es una reflexión de Alberto Ginel Saúl para Madrid Progresista

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3 comentarios

  1. El artículo dice que en la segunda república el presupuesto estatal dedicado a educación superara al destinado a gastos militares. La verdad es que me parece perfecto, es algo que todo gobierno progresista y socialista debería hacer.

    Lo que no entiendo es como el actual gobierno de Zapatero ha acordado en los Presupuestos Generales del Estado que el gasto en educación sea de 4.337 millones de euros mientras el gasto militar será de 25.066 millones (contando los gastos “camuflados en otras partidas).
    http://www.antimilitaristas.org/IMG/pdf/tabla-gasto-militar-2007.pdf

    ¡Enhorabuena a los “socialistas”!

  2. Creo que haceis un comentario enormemente complaciente. Nuestro sistema educativo está entregado a los centros concertados. Centros sostenidos con fondos públicos que cobran una “aportación voluntaria” todos los meses a los padres. Es una forma de expulsar a familias de origen humilde, que evitan pagar esa contrbución ilegal, que de voluntaria sólo tiene el nombre.

    Si sumamos esto a los mayores precios de comedores, uniformes o rutas, y a una expulsión activa de familias inmigrantes de determinados centros concertados, la conclusión es que con los impuestos de todos premiamos a unos colegios concertados elitistas. Y no me parece mal que seas elitista, pero págatelo tu solito.

    Simultaneamente, los centros públicos acumulan alumnos con dificultades de integración, y se convierten en guetos, con la complacencia de la autoridad autonímica.

    NO. El panorama educativo en España no es en absoluto positivo.

    ¿Alguien tendrá el valor de construir una escuela pública, gratuita, no sexista, laica, y universal? Y el que quiera otro tipo de escuela, que la pague.

    En Alemania sólo van a coles privados los niños pijos inadaptados, y malcriados, que no son capaces de aprobar el bachillerato en la pública. Como en España, donde solo se sacan el título de Ingenieros de Caminos o de Arquitecto en la Alfonso Pésimo el Sabio, los que no son capaces de aprobar en la Universidad Pública. Pero tienen dinero para pagar el título privado.

  3. Tienes toda la razón amigo Babeuf, Zapatero ha fijado objetivos, lo que no quiere decir que sea fácil conseguirlos. Ha hecho mucho hincapié en la necesidad de llegar a un consenso con todos los implicados, sobre todo con las comunidades autónomas que son las que tienen las competencias en materia de educación.
    El modelo educativo al que Zapatero se refiere como ejemplo es el de Finlandia y no el de Alemania que como tú comentas se lleva poco con el nuestro.
    Sangrante lo de los colegios concertados y desde luego un modelo caduco que hay que tratar de eliminar. La educación no ha de ser una forma de hacer negocio, es un derecho universal que tenemos que consolidar en España.

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